martes, 10 de febrero de 2009

Resucité, resucité!!!!!

Es hora de pagar deudas:

ahí van mis 5 hábitos extraños.

1.- Meter los pies en cloro. Me dan asco los pies, empezando por los míos, así que los someto a intensivas sesiones de limpieza: se podría operar con ellos. También me lavo las manos después de ponerme o quitarme los zapatos y calcetines.

2.- Me como el cereal y la leche aparte. Como la Pantera Rosa. Tiene la ventaja de que nunca se aguada.

3.- Perderme hasta en mi cocina. De veras, soy fisiológicamente incapaz de orientarme, entonces soy como caballito de lechero: siempre uso los caminitos que conozco y ni por error uso atajos.

4.- Reviso 4 o 5 veces que las puertas (de la casa, del coches) estén bien cerradas y no sólo las veo, sino q tengo que tocarlas y probarlas.

5.- Me fascina releer revistas y cartas viejas. Las primeras porque así me siento adivina por saber qué pasa después y usar ese conocimiento para criticar. Las cartas porque no las tengo que contestar. Soy pésima corresponsal.

He cumplido y he vuelto.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Convocatoria

Imbuida del afán sistematizador de San Isidoro de Sevilla, del espíritu enciclopédico de Dionisio Cartujano, del gusto categorizador de Aristóteles y de la intención iconoclasta de Velvet Art y El Sabarreda (http://velvetart.blogspot.com/2008/11/el-diccionari.html) convoco a los tres lectores de este blog (no es modestia, es estadística) a compilar toda clase de joyas del humor (voluntario o involuntario) de las categorías siguientes (más las que se acumulen), que sean las primeras de una, espero, fructífera labor de la inmensa ociosidad humana, bajo el titulo de Sic y recontrasic:
Nombres (o pomposos anuncios) de establecimientos comerciales:
-Cemitas "La última cema"
-Zapatería "La Diana Calzadora"
-Pollerías "Marco Pollo" y "Gilipollos"
-"Se pintan casa a domicilio"
-"Pan de huevo de muerto"
-"Velas sopladas a mano"
Erratas notables:
-"La gente mea comentado"
-"Jarras de barro gruñido"
-"Ortega y Gasset son dos filósofos españoles"
Dejo, pues, mi breve aportación, esperando que sea multiplicada, multicitada y multiaplaudida.

viernes, 17 de octubre de 2008

Con "M" de Murphy

Para MISS, aunque me mate.

Trabajo desde hace más de 2 años con M. Se trata de una mujer ultra organizada, over achiever desde siempre (la típica que en kínder no se salía de la raya) y tiene una "mano de auditor" que da miedo: encuentra el 1.5% de error en todos lados; es tan así que cuando le he llegado a detectar un error (pocas veces), hasta me siento culpable.
Es como su karma: le toca detectar errores y defectos en todo. Por eso la apellido Murphy, en honor a la super sabia y super saludable Ley de Murphy, más inexorable que la Ley de Gravedad.
Sólo que con M. es "Si algo puede salir mal, M. lo notará", "Si puede salir mal más de una cosa, saldrá mal la que más afecte a M.", "Si M. no te vió (cometer un error), le brincará cuando más daño cause".
Corolario: Estoy feliz de estar de su mismo lado. Como adversaria es formidable.

viernes, 3 de octubre de 2008

Del caos...

Si bien hace más de un año me salí de casa de mis padres y hace 7 meses me cambié a un lugar sin problemas de agua, no fue hasta hace unas semanas que me decidí sacar mis libros y, sobre todo, mis papeles, que se acumulaban desde hace años mal clasificados y peor mantenidos.
Si por algo no quería meterme en ese berenjenal.
Total que con ultimátum a cuestas, me conchavé a la Felisberta y al nunca poco bien ponderado A. (Chikilicuatre pa' los cuates) para cargar libros y papeles: 11 años.
Con desidia y a trompicones he revisado los papeles, tirando la gran mayoría a la basura, rescatando 2 o 3 joyas.
Es interesante cómo cada cosa me recuerda momentos, personas, intereses o etapas que me hicieron guardar tal o cual cosa. Otras, de plano sólo me dejan con la duda de "¿qué estaba pensando?".
Pero lo más sorprendente es cómo el azar, el caos, la coincidencia o vayan ustedes a saber qué, me ha llevado a encontrar textos que en su momento leí y no es hasta ahora que descubro su real significado y magnitud. Otros son testimonios de mis radicales y profundos cambios.
Hay de todo: notitas subrepticias en clase, chistes privados, poemas dedicados en momentos de alta vulnerabilidad, algunos pocos mails que quise guardar, recuerdos de viajes lejanos e inolvidables, planes de futuro (que no es por presumir, pero se cumplieron en un 90%), viejos trabajos de la universidad que me hacen sonrojar, reír o, en algunos casos, sentirme orgullosa.
No sé si es cierto que el caos externo y el interno están relacionados, lo que sí es claro es que, con la edad, uno aprende a desprenderse de cosas, es como si con los años, la madurez y la distancia, se pudieran valorar realmente las cosas (los recuerdos, si han de significar algo, quedarán), las preocupaciones, los amigos, la familia.
No importa que 11 años de mi vida se hayan ido directo, sin escalas y contemplaciones al reciclaje, ha sido una buena recopilación de las situaciones, personas y decisiones que me hicieron lo que hoy soy.
Y no, no me arrepiento de nada.

viernes, 5 de septiembre de 2008

De películas y libros

El otro día fui a ver Viaje al Centro de la Tierra en 3D (por cierto, muy bien acompañada) y la disfruté como loca. Es lo que según yo deberían ser las películas: dos horas que te atrapen, sacuda, asusten, intriguen, y al salir del cine te dejen con una sensación agradable.
Con estos antecedentes, se adivina que no me gusta mucho el "cine de autor" o "de arte" pa' metáforas o complicaciones metafísicas tengo mi vida y mi chamba y mis broncas existenciales.
Con los libros, mi relación es distinta porque no son tan efímeros: no son 50 pesos por dos horas. Ahora, soy una regular consumidora de best sellers, aunque me considero una lectora exigente, o tal vez por eso mismo. Hay momentos (generalmente en vacaciones) en que tengo ganas sólo de tumbarme y leer un rato, sin tomar notas o asimilar conceptos y relaciones. Claro que hay níveles: del El Ocho y El Evangelio del Mal (no recomendables salvo en caso de severa obstrucción cerebral) a Los pilares de la Tierra o La Catedral del Mar hay un buen trecho de calidad y oficio, si bien la intención sea más comercial que intelectual.
Lo que me queda claro es que ya me curé del farolismo intelectual de antes-muerta-a-que-me-vean-con-un-best seller. Pos sí. Los he leído y los disfruto. ¿Y qué?
Y lo seguiré haciendo. Nada más saludable que recuperar la relación de un niño que sólo lee por placer y si le gusta, lo devora y si no, lo deja y aquí no ha pasado nada. Antes de saber de autores y títulos consagrados.
Lo mismo pasa con las películas, más inmediatamente tal vez; pero el principio debería ser siempre el regocijo y no el prestigio. Claro que si los dos se combinan, no hay nada que lo supere.

jueves, 14 de agosto de 2008

Del ballet y malas ideas

El otro día ví a una chiquilla lloriquienta porque no quería ir al ballet.
No pude evitar sentir una gran simpatía hacia ella. Sucede que cuando tenía 7 u 8 años mis padres decidieron que sería bueno que su única hija tomara clases de ballet. ¡Ja! Me llevaron al estudio de una tal Miss Happy que de happy sólo tenía el nombre. Ahí tienen a su china poblana cabezona, restirada, barriguienta, patiflaca y desgarbada, disfrazada de tutú y mallitas.
Las clases eran aburridas al grado de que mis neuronas (sobretodo motoras) se suicidaban. Nomás bicicletas y mariposas hasta los últimos 10 minutos de "baile libre" que brincaba como frijol en olla exprés mal copiando lo que hacían mis compañeras que sí tenían gracia e idea de lo que hacían.
No me dejaron escapar hasta después de un recital en Bellas Artes (hagan ustedes el favor) al que fue invitada la entusiasta parentela. Casi no llegamos porque alguien leyó mal la hora (casi me salvaba por estupidez ajena -del mejor tipo). Lo peor es que hay fotos. Afortunadamente mis padres evaluaron mis capacidades y me libraron de la tortura y al mundo del atentado estético.
Ahora, no todo era agua al pozo: era buena pa los cates, los espadazos y, principalmente, hacerme loca todo el día. Uno tiene que reforzar sus habilidades.

domingo, 13 de julio de 2008

Boda en Venecia 2

Finalmente ayer fue el gran dia. Temprano en la maniana me fui con toda la tropa de tios, tias y padres a Venecia y ahi estàbamos todos conciliando todos los gustos e intereses. San Marcos, Rialto, la Salute. A las 4 regresamos al hotel, me arreglè el pelo y nos pusimos todos guapos.

Antes de las 7 estàbamos listos para irnos a la Chiesa de San Nicolò, donde me tocò leer la primera lectura (en espaniol) y ponerles el lazo que trajo mi mamà de Mèxico. La misa estuvo muy linda, un padre italiano y uno argentino, por lo que hubo significativas partes en espaniol, y hasta a la Virgen de Guadalupe los encomendaron.

Luego nos fuimos a la recepciòn ahi al ladito el chiostro de la chiesa. Las mesas asignadas tenian nombre de tequilas y la principal, donde me tocò con los novios y todos los que estuvimos en Tulum (asi se llamaba la mesa).

Despuès de la cena y el primer baile (con Veinte anios del Cigala con Bebo Valdès, por cierto) llegaron mariachis (si, mariachis) que mi hermano se conchavò de Roma y todos bailando y cantando (tequila hubo para todos, hubo quien hasta lo bebiò de zapatos). Ya de ahi todo fue super mega fiesta.

Salimos a las 3 a.m. (a las 6 hubo afterhours y espagueti, pero ya no lleguè)
mis papàs, A., y yo y como ya no habia taxi agarramos aventòn tipo sardina al embarcadero del vaporetto, donde caminamos el resto.

Definitivamente, estuvo magnifica la boda de mi hermano.